| DIETAS MILAGRO |
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Basilio Moreno Esteban Jefe de la Unidad de Obesidad Servicio de Endocrinología. Hospital General Universitario Gregorio Marañón |
I .- INTRODUCCION Recientes estudios han demostrado que un tercio de la población americana de más de 20 años (70 millones de personas) tienen sobrepeso. Esto tiene una gran importancia médico-social y económica y ha hecho que en los últimos años - y coincidiendo con mayor cultura sanitaria - se haya incrementado el interés popular por conseguir un peso adecuado. A realizar un régimen de adelgazamiento pueden motivar condicionantes estéticos - sobre todo en la mujer - complicaciones metabólicas (diabetes, hipercolesterolemias, etc.) o enfermedades cardíacas, ya que con la obesidad aumentan los factores de riesgo cardiovascular como infarto de miocardio, hipertensión o arterioesclerosis. Esto trae consigo que con el tratamiento de la obesidad - factor de riesgo modificable - disminuyan muchas complicaciones que esta enfermedad condiciona, sean metabólicas, cardiovasculares, digestivas o artrósicas. Por ello es absolutamente fundamental realizar un planteamiento médico riguroso para intentar llevar al enfermo a un peso razonable. De una manera simplista el enfermo debe aumentar un ejercicio físico, cambiar los hábitos alimenticios y, en algunos casos, se utilizará la farmacoterapia. La dieta, o mejor las normas alimentarias deben ser variadas, evitando la monotonía, equilibrada en principios inmediatos y pactada con el enfermo para conseguir los objetivos propuestos. Pero muchos pacientes quieren resultados rápidos, sin esfuerzo, ilusionados por la gran cantidad de información tendenciosa que a veces aparece en medios de comunicación. En los últimos años han proliferado una serie de dietas variopintas, sensacionalistas y a veces aberrantes que han logrado gran profusión y seguimiento. Recordareis así entre otras, la dieta macrobiótica, la dieta Rastafari y de la proteína líquida - que fue tan popular que la compraron millones de americanos, y tan espantosa que produjo 60 muertos en EEUIJ-, la dieta rica en grasas y embutidos - visado para el infarto -, la dieta del pomelo rosa, la del plátano, la dieta de la Clínica Mayo -que ha sido sistemáticamente negada por la prestigiosa Clínica de Minesotta -, la dieta de la bailarina Erna Carise - que se anunciaba como eficaz, divertida y alcohólica (?) -, la dieta bikini, la de Victoria Principal - que no se podrá hacer durante la regla(?) -, las dietas disociadas o la última de la sopa, que ha tenido gran cantidad de seguidores y mayor numero de decepcionados. Podría seguir citando 60 -70 dietas de similares características, todas ellas absurdas, ineficaces, desequilibradas y peligrosas para la salud. Por tanto, hay que salir al paso, como lo han hecho muchos países y en España lo están haciendo la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, (SEEN) y la de la Obesidad (SEEDO), para explicar a nuestras autoridades sanitarias y a la opinión pública que hay mucho "camelo" - pernítanme la expresión - y fraude en estos procedimientos que prometen adelgazar sin esfuerzo con estas dietas que no tienen el menor fundamento nutricional ni científico. La única regla de oro en el tratamiento de la obesidad es aumentar el ejercicio físico, reducir la ingesta adaptando normas alimentarías adecuadas, la utilización de fármacos - cuando sean necesarios - y un cambio del estilo de vida, y todo ello asesorado por el especialista en Endocrinología y Nutrición, para intentar conseguir resultados adecuados y disminuir las múltiples complicaciones que condiciona la obesidad. II.TIPOS DE ALIMENTACION Muchas de las dietas que analizaremos a continuación se basan en la utilización de los alimentos de manera errónea basados en creencias populares o en sofismas que hacen de este tipo de alimentación algo absolutamente demencial. Así sabemos que hay grupos que ingieren sólo alimentos naturales, que como dice Grande Covián, es un término que puede dar lugar a confusionismo, ya que desde el punto de vista alimentario no hay diferencias entre estos alimentos, llamados por ellos naturales, y los que no lo son. Consideran naturales a los alimentos que se obtienen sin manipulación tecnológica, es decir que se puede consumir sal marina pero no sal de mesa, azúcar moreno y no azúcar refinado, leche fresca y no pasteurizada, aceite virgen y no aceites refinados, y legumbres frescas pero no envasadas. Por tanto rehuyen cualquier tipo de manipulación industrial sin tener en cuenta que a veces estos alimentos, como la leche fresca, pueden ser vehículo de enfermedades como se ha comprobado en muchas ocasiones. Otros consumen alimentos biológicos, que son aquéllos que se obtienen sin el concurso de fertilizantes químicos, insecticidas ni aditivos. Los alimentos orgánicos son aquéllos de origen vegetal obtenidos por cultivos biológicos. El culmen de ello son los alimentos ecológicos, que, han sido definidos por la Comunidad Europea como aquellos que se consiguen restringiendo el uso de fertilizantes y pesticidas, siendo la agricultura ecológica la que no produce residuos tóxicos o difícilmente degradables. Es por tanto una forma deseable de obtener alimentos, aunque muy difícil de conseguir ya que es un procedimiento muy caro y no al alcance de muchos países por su falta de rentabilidad, ya que complicaría el problema del hambre en el mundo Si bien estos criterios no son adecuados desde el punto de vista sanitario mundial, pequeñas comunidades, sectas o grupos han utilizado determinadas combinaciones de alimentos, que sin entrar en motivaciones filosóficas o religiosas, pero sí nutricionales, han llegado a extremos que pueden da dietas alternativas absurdas, pintorescas y en muchas ocasiones peligrosas que atentan contra la salud del individuo y dan lugar a enfermedades fácilmente evitables con una alimentación correcta. En la tabla I se recogen algunas de estas dietas. 1. Dietas vegetarianas Consisten en incluir en la dieta alimentos vegetales rechazando todos los de origen animal. El vegetarianismo se remonta en la historia a Pitágoras, hace 2.500 años que aconsejaba una alimentación sin carne, pero curiosamente no todas las carnes estaban excluidas de la dieta pitagórica ya que se podían consumir algunas aves. Quizá el comienzo del vegetarianismo esté en relación con el budismo y en las religiones primitivas de la India. En un principio fué un movimiento filosófico que partía de los mitos primitivos de la inmortalidad y de la reencarnación. Sin embargo, para otros la falta de consumo de carne representaba un triunfo de la moral sobre el apetito, es decir implicaba un sacrificio aunque hay quien ha afirmado que era un problema de falta de recursos animales. En la Edad Media el vegetarianismo fue un movimiento de reacción iniciado por clases deprimidas que propugnaban una alimentación sencilla frente a los desmanes gartronómicos de los ricos y los nobles. En Inglaterra Lambe, en 1806, argumentaba que muchas enfermedades se producen por el consumo de productos animales y que se pueden curar mediante dietas vegetarianas. Posteriormente Silvester Grahan fue el mejor representante del vegetarianismo en Estados Unidos. Defendía el consumo de pan integral elaborado con harina de trigo groseramente molido utilizando las cáscaras de grano y postulaba que tenía mayor valor nutritivo que la carne. Para muchos el vegetarianismo consistía en un estilo de vida y lo manifestaban según sus convicciones. Así Fenherback decía "el hombre es lo que come" y Savarin llegó a apostillar "dime lo que comes y te diré quien eres". Hitler atribuía la decadencia de nuestra generación al consumo de carne y definía a los que llevan una alimentación normal como "consumidores de cadáveres". Sería prolijo y fuera de este contexto seguir incluyendo opiniones y frases en torno a la dieta vegetariana. Lo que aquí nos ocupa es conocer la bondad o no de estas dietas, y desde el punto de vista de la nutrición sabemos que las limitaciones de la dieta vegetariana se deben a la inferior calidad nutritiva de las proteínas vegetales y en muchas ocasiones la carencia de vitamina B12 . Así, los vegetarianos estrictos comen únicamente legumbres, verduras, frutas, frutos secos y cereales de grano entero, arroz, pan y pastas. También aceptan mezclas de diversos cereales con frutos secos - como el muesli - y según las diferentes tendencias asocian algas, mijo, soja, etc. Sin embargo, los ovolacteovegetarianos, que siguen una dieta no tan rechazable desde el punto de vista nutritivo, aunque son pobres en hierro y calcio, incluyen alimentos lácteos y huevos, aunque los consumen en preparaciones alimentarías sencillas, llegando a extremos muchas veces inaceptables, como son "los crudívoros", que sólo ingieren los alimentos como se los ofrece la naturaleza, es decir crudos, con los consiguientes peligros alimentarios (leche fresca no pasteurizada, cereales crudos, etc.). Por si fuera poco, otra de las limitaciones de la dieta vegetariana y por ello inadecuada es la falta de minerales indispensables, como calcio o hierro, ya que bien por insuficiencia en su composición o por que contienen ácido fítico o sustancias quelantes, la absorción de estos minerales está comprometida. 2. Dietas macrobióticas Oshawa introdujo en muchos países occidentales la filosofía del budismo Zen, que entre otras enseñanzas propugnaba que la alimentación logre un equilibrio saludable y se alargue la vida. Los diferentes alimentos de la dieta macrobiótica tienen los componentes de las fuerzas que existen en el mundo: el Yin (fuerza suave, alcalina o femenina) y el Yan (resistencia, ácida o masculina) y para conseguir una armonía alimentarla se debe ingerir en una proporción 5 a 1 a favor del Yan. El fundamento de esta dieta es que las enfermedades "no afectan a las personas macrobióticas". Son dietas graduales en 7 etapas que van desde una dieta normal a la última etapa que es una dieta absolutamente deficitario desde el punto de vista nutritivo. Así en la tercera etapa se comería un 30% de productos animales, un 30% de verduras, un 20% de fruta, un 10% de soja y un 10% de cereales. En la última etapa se comen un 100% de cereales. Llegan a extremos tan absurdos que aconsejan primordialmente arroz, trigo, cebada, maíz y avena, pero no tomates, berenjenas, espárragos, patatas ni pepinos. También consideran de gran valor en la confección de la dieta a los berros, los nabos, puerros, coles y la calabaza amarilla (?) , así como a las raíces de bardana, el diente de león, el ajo (siempre cocido) y la albahaca. Los aceites utilizados deben ser de maíz, girasol y sésamo. Lo más disparatado es que debe limitarse el consumo de agua, aunque no prohíben el consumo de bebidas alcohólicas. En el colmo de lo inaudito Oshawa sostiene que el organismo humano es capaz de la transmutación de los elementos químicos, produciendo proteínas a partir de sodio o de oxígeno, lo que revela un profundo desconocimiento de la Química, ya que no tiene en cuenta el peso atómico de estos elementos. 3. Dietas higienistas Este procedimiento de alimentación fue introducido por Herbert Sheldom a finales del siglo XIX y se basa en la combinación o separación de alimentos en una misma comida para conseguir ventajas y evitar inconvenientes en la dieta. Así por ejemplo no deben mezclarse grasas y proteínas (aceite y carne) o almidones y alimentos ácidos (patatas o arroz y naranja o limón). Justifican el fundamento de esta dieta en la capacidad del aparato digestivo o de sus fermentos en absorber o no determinados productos, sin tener en cuenta que independientemente del medio ácido o alcalino en el que se produzcan, el intestino tiene capacidad para digerir cualquier alimento porque tiene enzimas en exceso. Estas dietas higienistas tuvieron su máxima expresión con la dieta disociada de Hay, descrita en 1903 en Estados Unidos y resucitada recientemente. Como dice Grande Covián es un ejemplo de un sistema dietético en principio inofensivo basado en criterios dietéticos erróneos, ya que se basa en creer que las proteínas y los hidratos de carbono no pueden ser digeridos y asimilados cuando se encuentran juntos en la misma comida porque las primeras necesitan para su digestión medio ácido, mientras que los hidratos de carbono necesitan medio alcalino. Esto es un absurdo desde el punto de vista fisiológico ya que las enzimas digestivas son exquisitamente específicas. Otra dieta disociada es la popularizada por Antoine, que consiste en comer cada día de la semana un alimento diferente de forma monótona: lunes manzanas, martes pescados, miércoles leche, etc. Se trata de una dieta además de aburrida, desequilibrada que puede producir trastornos digestivos y psíquicos ya que rompe el ritmo alimentarlo normal. Especifica diferentes variantes de la misma orientados hacia los ejecutivos, gente con vida de relación, amas de casa, etc., que no merecen más comentarios. Como resumen diremos que se trata de dietas desequilibradas y por ello potencialmente peligrosas cuando se aplican a grupos vulnerables. 4. Dietas hipergrasas Una de las formas más peligrosas y extendidas en el tratamiento de la obesidad son este tipo de dietas. Se basan en una reducción importante de los hidratos de carbono sustituyéndolos por grasas. Estas dietas saciantes, habitualmente se suelen utilizar poco tiempo ya que tienen una escasa palatabilidad. Fueron preconizadas por Pennington en 1951, pero quizá la más popular fue la dieta de Atkins, que fue plasmada en un libro, "La revolución dietética del Dr. Atkins", que fue traducido a varios idiomas, consiguiendo ventas superiores a un millón de ejemplares en Alemania y en Estados Unidos. Para Atkins la, insulina es la hormona responsable del aumento de peso; la ingestión de azúcar ó de cualquier hidrato de carbono hace que se estimule esta hormona, por lo que el azúcar es el alimento más peligroso. Sin embargo si se consume grasa se estimula la secreción de acetona, suprimiendo la sensación de hambre. Dice que es imposible que los lípidos se transformen en grasa de reserva si se aportan alimentos hidrocarbonados. Se basa en el principio "si el organismo tiene escasos combustibles fáciles (alcohol e hidratos de carbono) utilizará unicamente el combustible de almacenamiento: la grasa orgánica". Es una dieta cetogénica en la que las proteínas están en una proporción inferior al 20%, las grasas en más de un 75% y los carbohidratos en una proporción inferior al 5%. Aportan ácidos grasos saturados y son ricas en colesterol, por lo alguien las denominó como "visado para el infarto". Por su alto contenido calorigénico provocan una depleción de las reservas de glucógeno y del agua ligada a él , produciédose una pérdida de peso rápida que se recupera cuando ingerimos glúcidos. Además tiene deficiencias nutricionales graves como son el limitado aporte de vitaminas hidrosolubles, escaso de calcio, de magnesio y de otros minerales que se agrava por la acidosis que conlleva esta dieta (Jacobs y cols., 1983). Producen además elevación del ácido úrico, estreñimiento importante y trastornos cardiovascular es con repercusión en el ventriculo izquierdo.
5. Dietas híperproteicas En cualquier dieta de adelgazamiento razonable se reducen los hidratos de carbono y las grasas aumentando por consiguiente el contenido proteico. Este aumento contribuye a la pérdida de peso por la acción dinámico-específica de las proteínas y a evitar las pérdidas corporales de ellas. Basándose en estas premisas aparecieron una serie de dietas con un aporte energético escaso. Son dietas que proporcionan 800 calorías o menos diariamente (Van Itallie, 1988). Consisten en general en fórmulas comerciales en forma de polvos que se reconstituyen con agua y dan aspecto de batidos o diferentes presentaciones. Variantes de ellas son las Protein Sparing Modified Fats (PSMF) (ayuno modificado con ahorro proteico (15 g / kg de peso ideal) (González Romero, 1994). La dieta Cambridge es una dieta a base de proteínas de alto valor biológico e hidratos de carbono con pequeñas proporciones de grasa (de Haven, 1980). Se agruparon este tipo de dietas bajo el nombre de very low calorie diets o VLCD (Atkinson, 1989) y destacaron entre ellas optifast, modifast, la dieta Cambridge y la dieta del ayuno modificado economizador de proteínas ya comentadas anteriormente. Su alto contenido proteico (de 0,8 a 1,5 g / kg de peso ideal por día) y el ir complementada con vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales recomendados en las RDA (1989) las hacen ser válidas, aunque tienen el inconveniente que deben reemplazar totalmente la ingesta de alimentos lo cual no es adecuado desde el punto de vista de educación en alimentación. Se administran durante un tiempo que oscila entre 4 y 8 semanas. Los diferentes autores postulan que son bien toleradas y los enfermos no suelen pasar hambre. Se suelen recomendar a obesos importantes y requieren vigilancia médica, ya que la rápida pérdida de peso puede ser causa de trastornos del ritmo cardíaco cuando se aconsejan en enfermos hipertensos lo cual es relativamente frecuente en la obesidad. Variantes no aconsejadas de esas dietas son la dieta de la proteína líquida, proteína que se obtenía de la piel de vaca tratada con ácido para transformarla en líquido. El polvo así obtenido se mezclaba con agua y se daba en sustitución de las comidas. Fue tan popular que la compraron millones de americanos y fue tan espantosa que produjo más de 60 muertes, casi todas ellas de causa cardiológica y muchas de ellas por rotura de los pilares del miocardio (Isner, 1979). Otra dieta peligrosa es la dieta de la última oportunidad (The last chance diet) parecida a la anterior y popularizada en 1976 en Norteamérica. Produjo al menos 46 muertes y aunque no fue posible identificar el factor causal sí se encontraron alteraciones del ritmo cardíaco como taquicardia, fibrilación auricular e importantes alteraciones neurológicas asociadas a déficit de vitamina B12 . Por si fuera poco se consideraron como alimentación natural por su modo de obtención de las proteínas de la piel de vaca. Creemos que hay que tener un exquisito cuidado y alertar a la población sobre los graves peligros que se corren cuando se utilizan este tipo de dietas absurdas y desequilibradas. El régimen de Scardale es una dieta en la que practicamente se eliminan las grasas y es por tanto a expensas de carne, frutas y verduras. No se puede usar el aceite y están prohibidas la leche, pasta , patatas y pan. Para complicarlo mas hay que hacer la misma dieta durante 14 días sin poder variar absolutamente nada. La dieta Cooley propugna el consumo de gran cantidad de proteínas, eliminando los hidratos de carbono y practicamente las grasas. Se hace durante 10 días y tiene un contenido calórico de mas de 800 calorías, por lo que es, de entrada, peligrosa. Parecida es una dieta que tuvo gran predicamento en los años 20 y 30 de nuestro siglo, por lo que es una de las mas antiguas. Se conoció como dieta de Holliwood y se decía que la hacían las vedettes de la época. Es una dieta de aproximadamente 600 calorías que prescinde fundamentalmente de todos los hidratos de carbono y es a expensas de proteínas animales y vegetales con escasa cantidad de grasa. Produce importantes déficits vitamínicos y se ha descrito la aparición de litiasis renal. 6. Dietas pintorescas Existen numerosas dietas en el tratamiento de la obesidad sin ningún fundamento científico y que tienen muchos adeptos "momentáneos" ya que siembran ilusiones y recogen decepciones. Algunas son extremadamente monótonas y otras, sin embargo, son tan variopintas que impactan momentáneamente y pretenden sorprender a incautos con promesas y logros que nunca confirman, aunque pueda producir determinados trastornos en la salud cuando no un adelgazamiento económico. Nos referimos a algunas de ellas que han tenido eco en revistas no profesionales, en la televisión o por el procedimiento boca a boca. a) Dieta de la Clínica Mayo : Hace años circuló una extraña dieta llamada de los 13 días que presumiblemente "cambiaba el metabolismo". Era, ella y una variante, una dieta desequilibrada, con excesivo consumo de huevo, que circulaban de mano en mano con dudoso resultado y excesivo rendimiento, y desde luego no tenía ninguna relación con la famosa clínica de Rochester b) Dieta de la bailarina Erna Carise : Fue muy popular en la década de los años 60 en Estados Unidos. Era una dieta por puntos especificada en un libro que vendió más de un millón ejemplares. Llevaba el eslogan de "eficaz, divertida y alcohólica". Introducía cambios hipercalóricos y sofisticados, además de gran cantidad de alcohol. Creo que no es necesario hacer ningún comentario. c) Dieta adelgazante para mejorar la sexualidad : Es una dieta absurda a base de mariscos, ostras, almejas y berberechos asociados a vitamina E. Es un régimen caro, desequilibrado y no hay ninguna razón fisiológica que demuestre que los mariscos bivalvos aumenten la sexualidad. La vitamina E aumenta la sexualidad en ratas y ratones, pero no en la especie humana. d) Dieta Rastafari : En la década de los 70 se puso de moda esta dieta vegetariana iniciada en Jamaica en plena época de éxito de Bob Marley. Era una dieta macrobiótica que se realizaba entre períodos que oscilaban entre 2 y 10 años. Tuvo muchos seguidores y mereció un editorial del "British Medical Journal" para desaconsejarla porque producía trastornos neurológicos, por déficit de vitamina B12 , e incluso se describió algún fallecimiento entre sus seguidores. e) Dieta de la leche y el plátano : Basada en creencias antiguas del acervo popular que promulgaba que la asociación de estos productos aumentaba la función tiroidea y a causa del aumento de la termogénesis se producía el adelgazamiento. Los argumentos empleados desde el punto de vista son absurdos y además es una dieta aburrida, monótona e ineficaz y si se apura hipercalórica por el uso abusivo e indiscriminado de plátanos, que son una de las frutas más ricas en hidratos de carbono. f) Dieta de Victoria Principal (dieta bikini) Dieta de la popular artista apoyada en un libro que llego a ser un best-seller. Dice que se debe realizar en un período de 7 días, en los que se logran pérdidas de peso muy importantes (hasta 4-5 kg de peso), es muy pobre en calorías, pero muy rica en elementos nutritivos (es prácticamente a base de ensaladas). Hay que tener la precaución de no hacerla durante la regla (¿ ) g) Cronodieta : Introducida por Tobisco en 1991. Permite comer de todo pero requiere un horario. Las verduras pueden consumirse a cualquier hora, pero para el resto de los alimentos hay un reloj de consumo y después de las cinco de la tarde pueden consumirse proteínas, pero están prohibidas las frutas y los hidratos de carbono. Se basa en que determinados alimentos pueden engordar ó no según a la hora en que se ingieran, ya que tienen un metabolismo distinto. La indican para adolescentes. Variantes de esta son la dieta de la hora, que se basa en que lo ingerido antes de una hora determinada no engorda aunque se consuma en grandes cantidades. También es de la misma familia la dieta del calendario, en la que cada día sólo se pueden consumir alimentos que empiezan con una determinada letra. No precisan mas comentarios. h) Dieta de Beverly Hills : Se basa en que algunos alimentos sólo se absorben si van consumidos con otros, que según sus defensores son ricos en enzimas y ácido clorhídrico. Utilizan frutas exóticas para combinación, como la papaya, la piña y el tamarindo i) Dieta Humplik : Es una dieta de fundamento absurdo que en vez de reducir calorías las incrementa. Indica deben consumirse hasta 6.000 calorías, pensando que de esta manera se aumentan las necesidades metabólicas y las grasas depositadas se consumen hasta asegurar un incremento metabólico. No tiene fundamento científico y suele dar lugar a aumento de peso. j) Método Pakistaní: Es un método mágico que aconseja llevar en el brazo derecho un brazalete de hilo, al igual que las mujeres de Pakistán. Según sus defensores existirían en el brazo unos centros nerviosos que emiten flujos al tiroides y a las suprarrenales que evitan engorde (¿). k) Dieta para quemar grasa ( dieta de la sopa ) : En los últimos meses se ha popularizado la "dieta de la sopa para quemar grasa". El régimen recoge algunos aspectos de las dietas disociadas , combinándolo con un moderado ejercicio físico y gran ingesta de agua y con una dieta "sui generis", se produce "la pérdida de calorías". El método consiste en ingerir durante 7 días una sopa que lleva seis cebollas, dos ramilletes de apio, dos pimientos verdes, medio kilogramo de tomates y una cabeza grande de repollo con un cubito de caldo, sal y pimienta. Se toma esta sopa sola o asociada a frutas, plátanos y algun día came. Esta "maravilla" logra la pérdida de algunos kilogramos - a expensas de pérdida de agua - y al parecer confiere al individuo aspectos cardiosaludables. Es un ejemplo de dieta hipocalórica y desequilibrada que lógicamente da lugar a pérdida de kilos que se recuperan inmediatamente y no deja de ser una " actualización" de otras dietas parecidas hoy en día abandonadas. Hay que advertir a la población que puede dar lugar a desequilibrios vitamínicos y a problemas de salud cuando se hace en grupo vulnerables. Además aquí citaremos sin entrar en comentarios otras dietas que circulan de mano en mano y que han sido populares durante algún tiempo como la dieta de los "astronautas", fundamentalmente a base de verduras, cereales y concentrados de proteínas; la dieta de "un día de fruta" con la que se recupera al día siguiente lo perdido el día anterior ; la "dieta del marisco" hiperproteica, cara y desequilibrada ; la "dieta del bacon" o "del chorizo", en la cual se comen grandes cantidades de estos alimentos, que por un mecanismo cetogénico impiden que se ingirieran otros productos ; la "dieta del pomelo", que atribuye a estos cítricos la propiedad de "devoragrasas"; la "dieta de los 13 días", que combina diferentes alimentos de forma absurda ; la de "Rafaela Carrá", que es prácticamente vegetariana; la "dieta del chocolate"y un sinfín de ellas asentadas en criterios absurdos y sin fundamento científico alguno. Dietas desequilibradas basadas en criterios erróneos Hay muchas personas que adoptan una alimentación alternativa por diferentes motivaciones personales. Así los hay que lo hacen por motivos religiosos, ya que existen religiones o sectas que prohiben la ingesta de determinados alimentos de forma transitoria o de por vida. Ejemplos de ello son los adventistas del séptimo día, que son vegetarianos estrictos; los musulmanes, que prohiben el cerdo y sus variantes Gamón y embutidos) así como el vino. Otros en el mes de ramadán comen sólo después de la puesta de sol, y los católicos observan abstinencia de carne durante la cuaresma. Cuando estas limitaciones son puntuales y asientan sobre un organismo sano pueden ser comprensibles por lo que tienen de sacrificio, pero cuando se extreman y sobre todo se dan en grupos vulnerables (niños, ancianos o enfermos) pueden ser de gran trascendencia para la salud. Otras personas siguen una determinada alimentación desequilibrada basándose en un pseudocriterio de respeto a la vida y dejan de ingerir carne o pescado basándose en creencias según las cuales no deben de matarse animales para alimentarse y se alimentan de productos ovolacteovegetarianos. Otros lo hacen por motivos ecológicos no ingiriendo alimentos de origen animal para no destruir el equilibrio ecológico, mientras que algunos lo hacen porque creen que atentan contra su salud e ingieren alimentos que han sufrido algún proceso industrial ó contienen sustancias supuestamente peligrosas como son los aditivos fertilizantes ó contaminantes. Los hay que en la reducción al absurdo se basan en motivos económicos , sobre todo en comunidades naturistas, quienes evitan el consumo de carnes, pescados ó quesos en detrimento de cereales argumentando criterios de nuevo coste económico para utilizar la economía con otros fines de la comunidad. También pueden existir motivaciones psicológicas sobre todo en jóvenes, que para llamar la atención hacen una alimentación estricta o ridícula como protesta ante determinadas circunstancias, manteniendo una alimentación que muchas veces compromete la salud. Hemos dejado para el final unos comentarios sobre las dietas orientales y algunos de sus principios. En China se conoce la nutrición desde hace al .menos 6.000 años y muchas de sus teorías contemplan principios alimentarlos del equilibrio y la armonía, así como el conocimiento en profundidad de los diferentes alimentos. Fu Shi, uno de los mayores sabios de la antigua China, describió ocho categorías de energía universal, que posteriormente se agruparon como "Ba Gua" u "Ocho Tigramas", que incluían los principios de la energía como el ying y el yang. Esta armonía y equilibrio abrió el camino de la senda del taoísmo, y a través de esta sabiduría a los, conocimientos de la nutrición actual, que tiene en cuenta el análisis de la composición química de los alimentos, de sus propiedades y de la combinación de ellos, lo que ha desembocado en una alimentación distinta con alto consumo de hierbas que debe ser analizada desde la perspectiva de su filosofía, cultura, enfoque de la vida y situación geográfica, razones por las cuales la hacen distinta y difícil de analizar desde una perspectiva occidental. BIBLIOGRAFIA Alemany M. Obesidad y Nutrición. Madrid: Alianza Editorial 1992. Alemany M. Efectividad y riesgo en la utilización de dietas cetogénicas en la obesidad. Eating Patterns & Overweight 1994; n.º 10, 21-29. Atkins RC. Dr Atkins'Diet revolution. New York, Bautam 1973. Atkinson RL. Low and very low calorie diets. Med Clin North , Am 1989. Beck M, Springen K, Beachy L, Hager M, Buchley L. The losing formule. Newsweek 1990; Apr. 30. 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2. DIETAS MACROBIOTICAS
3. DIETAS HIGIENISTAS
4. DIETAS HIPERGRASAS
5. DIETAS HIPERPROTEICAS
6. DIETAS PINTORESCAS
7. DIETAS DESEQUILIBRADAS BASADAS EN CRITERIOS ERRONEOS
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